El ELC usa un “Un acercamiento comunicativo” para el aprendizaje y enseñanza del lenguaje, esto significa que en lugar de pasar una hora en gramática o lectura, todas las técnicas se imparten de manera integrada. Los estudiantes utilizan situaciones reales para comunicarse, basadas en sus propias experiencias y conocimiento del mundo. Con este acercamiento, los estudiantes participan más activamente dentro de las clases y forman parte de las dinámicas y actividades. Las actividades dentro del salón de clases incluyen trabajo en grupos pequeños, con un compañero, con todo el salón de clases e incluso con otros grupos.
Los instructores del ELC cuentan con grado universitario y con entrenamiento especial para impartir cursos de Inglés como segundo idioma (ESL) y por lo menos cuentan con dos años de experiencia en impartir clases en otro país. Ellos trabajan arduamente para crear un ambiente amistoso y apropiado para el aprendizaje del idioma dentro de salones con un promedio de 15 estudiantes.
Los estudiantes son evaluados y calificados a través de su participación en clase, tareas y desempeño en pruebas. Existe un examen final así como una prueba de conversación al final de cada programa, después de la cual el estudiante recibe una boleta de calificaciones y un certificado de participación.